jueves, 20 de agosto de 2026

Literatura con Memoria. A 50 años del Golpe

 Felicitaciones a las niñas / niños de 3° grado por iniciar esta trayectoria con memoria, que nos permitió descubrir qué pasaba en esos momentos tan oscuros de nuestra Patria. 


 Durante la última dictadura cívico-militar en Argentina (1976-1983), la LIJ (Literatura Infantil y Juvenil) sufrió una sistemática persecución. Obras emblemáticas como Un elefante ocupa mucho espacio de Elsa Bornemann, La torre de cubos de Laura Devetach y El pueblo que no quería ser gris de Beatriz Doumerc fueron prohibidas bajo decretos que acusaban a sus historias de infundir "ideas subversivas" o promover un "exceso de fantasía".

Lejos de ser lecturas inocuas para el régimen, la capacidad de estos relatos para despertar el pensamiento crítico, cuestionar el autoritarismo y reivindicar el valor de la libertad convirtió a sus creadoras en blanco de prohibiciones, exilio interno e incluso el exilio exterior. Hoy, releer sus páginas no solo es un ejercicio de memoria histórica, sino también un homenaje al poder transformador de la palabra y la imaginación.